Cómo aprobé el Proficiency de Cambridge




Hace unos días una chica me escribió desde Uruguay el siguiente mensaje:

"Mónica ¿Cómo estás? Espero que me recuerdes (se refiere a una vez anterior que contactó conmigo y yo le contesté con este post). Sólo te escribo para agradecerte. Ayer me dieron la noticia de que aprobé el examen Proficiency de la Universidad de Michigan. Era la cuarta vez que lo daba y bueno al fin se me dió. Prepararlo por mi cuenta no fue fácil pero tu blog, tus artículos, tus consejos han sido un pilar en todo este proceso de aprendizaje. Gracias ,gracias , gracias. Nuria"

Le pedí que contará su experiencia porque quizás sirva para animar a otros que están en una situación similar. Esta es su historia.

Mónica

A continuación, entrada de Nuria sobre cómo aprobó el Proficiency de Cambridge.

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Me gustaría comenzar mi historia con una frase de Martha Graham, famosa bailarina y coreógrafa americana que dijo:

“Los grandes bailarines no son grandes por su técnica, son grandes por su pasión “.

Creo que de eso se trata mi historia de “pasión “, pasión por el idioma inglés .

Comencé a estudiar inglés hace ya muchos años, a la de edad de ocho exactamente. Asistí a clases particulares en la casa de una profesora que enseñaba en el garaje de su casa. Debo reconocer que sus clases fueron muy buenas ya que fueron la base de mi aprendizaje y el comienzo de mi pasión por el inglés.

Concurrí a sus clases hasta los dieciséis años y puedo decir que allí se estancó mi aprendizaje en el sentido de asistir a un salón y recibir instrucción de un profesor.

A pesar de eso nunca perdí mi interés y mi entusiasmo por continuar aprendiéndolo. Sin embargo, la vida fue llevándome por otros caminos que nada tenían que ver con el uso del inglés. Aunque continuaba sosteniendo que obtener fluidez en el idioma, con la base que había recibido era una materia pendiente que algún día retomaría.

Pasaron los años, formé mi familia, nacieron mis dos hijos y yo sentía que aún tenía esa deuda pendiente conmigo misma.

Hace aproximadamente cuatro años tomé la decisión de retomar los estudios por mi cuenta y prepararme para rendir los dos exámenes Internacionales de la Universidad de Michigan, el ECCE (First certificate) y el ECPE (Proficiency).

Enfrenté este desafío confiando en que los avances tecnológicos y el material ofrecido a través de internet me servirían apara aprobar esos exámenes sin la necesidad de asistir a clases y pagar una fortuna en Institutos o Academias particulares para lograr esta meta.

Fue así que descubrí este maravilloso blog y la fuente invalorable de material y artículos, que, debo decir que han sido un pilar en todo este proceso.

Preparé el First Certificate y lo aprobé en el primer intento. Esto ocurrió en el año 2011.

El aprobar este examen fue el motor para decidirme y presentarme a dar el examen Proficiency .

Para hacer la historia corta rendí el examen tres veces sin éxito. Parecía un imposible de lograr.

Buscaba material, pedía ayuda la mayoría de las veces ayuda emocional, practicaba cada día, estudiaba de noche cuando mis niños se dormían, cambiaba estrategias de estudio, en fin realice todos los intentos posibles y aún así no lograba el resultado deseado.

Debo reconocer que muchas veces me sentí frustrada, cansada e incluso desanimada pero aún amaba lo que hacía, aún tenía esa pasión por el Inglés que me impulsaba de decirme a mi misma: “Mañana volveré a intentarlo “.

Cada vez que pensaba abandonar algo en mi interior me decía que lo volviera a intentar, que no renunciara a mi sueño. La frase conocida “Fracasamos cuando no lo intentamos” era mi lema y mi motor para no tirar la toalla y abandonar esta tarea.

Reconozco que el tercer intento fue el peor. Cuando me avisaron que no había aprobado el examen me invadió el desanimo y me dije: Bueno, hasta aquí llegue “. Un día comencé a pensar que no podía hacerme esto a mi misma y a las personas que confiaban en mí y me apoyaban, empezando por mi esposo y mis hijos.

Pensé que merecía darme otra oportunidad, que debía probarme a mi misma que era capaz de lograrlo y que me costara las veces que fuera necesario yo tenía que lograr mi meta. Fue así que me inscribí una cuarta vez para rendir el examen. Me preparé quizás igual que las otras veces pero la diferencia era que ahora creía en mi misma. Creía que me merecía esta oportunidad y confiaba en mis habilidades y en todo el conocimiento que había desarrollado en este proceso.

Comprendí que había sido necesario “fracasar” las veces anteriores para lograr el nivel en que me encontraba esta última vez. Es mas agradecía el haber perdido tres veces para poder mejorar, aprender y descubrir talentos que ni yo sabía que tenía. Rendí el examen en noviembre del 2014 y hace aproximadamente dos semanas me avisaron que aprobé.

Decirles lo que sentí en ese momento es inexplicable, no podría hacerlo con palabras, quizás puedan decir que solo se trata de un examen pero para mí va mucho más allá de eso. Es luchar por lo que uno ama, es pasión, es esfuerzo, sacrificio, esperanza, es no rendirse. Ese es el mensaje que quiero dejar: No rendirse jamás, todo se puede lograr, llevara tiempo, sacrificio, mucho esfuerzo y por qué no lagrimas; pero recuerden que “La fuerza está en tus ganas de lograrlo “.

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